Virgen de la Bella

La Santísima Virgen de la Bella. Madre y Guía Espiritual

Desde tiempos remotos, la devoción a Nuestra Señora de la Bella Coronada ha iluminado el corazón de los leperos, siendo un faro de fe, consuelo y esperanza. Su historia, envuelta en el misterio y la providencia divina, se remonta a finales del siglo XV, cuando, según la tradición, unos pescadores depositaron un humilde cajón en un convento cercano al mar. Años después, los frailes franciscanos lo abrieron y descubrieron en su interior la sagrada imagen de la Virgen. Su belleza celestial inspiró la exclamación: «¡Qué Bella! ¡Es como la del Cielo!», quedando así consagrado su nombre.

Desde entonces, la Madre de Dios ha sido el alma y refugio de este pueblo de Lepe. Custodiada en el Convento de Santa María de la Bella, fundado en 1613, la imagen fue venerada allí hasta la exclaustración de 1835, cuando, debido a la Desamortización de Mendizábal, fue trasladada a la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, donde permanece hasta hoy en la capilla sacramental.

A lo largo de los siglos, su devoción ha trascendido fronteras, extendiéndose incluso a América, donde su nombre es invocado en tierras como México y Bolivia. Su intercesión ha sido especialmente reconocida en momentos de tribulación, como la epidemia de cólera de 1833, cuando el pueblo de Lepe prometió rendirle honores perpetuos en acción de gracias.

El amor de los leperos por su Patrona y Alcaldesa Honoraria y Perpetua, título que le fue concedido en 1956, se hace visible en las Fiestas Patronales de la Bella y San Roque, que se celebran en agosto, y en la Romería de la Bella, cada segundo domingo de mayo. En esta última, la imagen es trasladada en procesión hasta su ermita en El Terrón, donde según la tradición fue encontrada.

En 1992, la Virgen de la Bella fue coronada canónicamente, un acto de profunda gratitud y veneración ratificado por el Papa Juan Pablo II.

La Virgen de la Bella en Sevilla

En Sevilla, la devoción a la Virgen de la Bella ha crecido significativamente en los últimos años. En febrero de 2024, se fundó el Grupo de Fieles de Nuestra Señora de la Bella de Sevilla en la Parroquia de San Joaquín, ubicada en el emblemático barrio de Triana. Este grupo tiene como objetivo principal promover la veneración a la Virgen de la Bella en la capital andaluza, conectando las tradiciones de Lepe con Sevilla.

El acto fundacional incluyó una misa solemne que reunió a más de 300 personas, destacando la presencia de autoridades civiles y religiosas, como el alcalde de Lepe y el párroco de San Joaquín. Desde entonces, el grupo organiza eventos litúrgicos y culturales, y aspira a convertirse D.m. en hermandad filial de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora de la Bella.

Un legado de fe

Lepe, tierra de historia y tradición, ha sido testigo de innumerables gracias concedidas por la Virgen de la Bella, quien, con su dulce mirada y amor maternal, sigue guiando a sus hijos por el camino de la fe. Ella es y será siempre el alma de su pueblo, la Estrella que nunca deja de brillar en el horizonte de los corazones leperos.